sábado

Apología de un destino ineludible




A Tilcia.



Existen diversos ritos fúnebres para nuestra Zoociedad Occidental, como el clásico “entierro en el jardín cementerio” en donde variantes exóticas como la cantada de Mariachis, el llorón profesional y la aparición de la “Otra familia” del susodicho difunto, llenan el vacío del ser que parte. También tenemos las extravagancias de los famosos y sus urnas de oro, transmisiones en vivo y en directo con “close caption” y pague por ver.

No es curioso, ni extraño. Vivimos con un destino tan cierto: en un futuro moriremos. Y bien quietecitos nos va a dejar la pelona cuando uno menos lo espera, o cuando tras el paso de los años el descanso de un cuerpo cansado por el rigor de la vida nos llega igual de inesperado. Nos asusta, nos inquieta. Es ella la amante silenciosa. La muerte.

Y parece que es solo una simple consecuencia del paso del tiempo para llegar hasta ella, porque te levantas una mañana y crees que eres inmortal, guardamos las reservas para un futuro incierto, ahorramos las energías para ese mañana que tal vez nos irá a esperar más delante de la línea del tiempo. Y si no, este cuento sería totalmente antinatural, este es el juego que hay que respetar: Nacer, crecer, morir. Ahora bien otro cuento es vivir. Por el momento trataremos el “Buen Morir”.

Después de esta breve sustentación lo puedo decir más escuetamente: ¡Me quiero morir!

Me quiero Morir con una barba blanca y manejando una Harley Davinson por entre las carreteras de Santander. Y me voy a Morir con el peso de los años concentrados en recuerdos que se me atropellen en la cabeza, que se enreden como alambres de púas para que cuando se me pregunte por el pasado los ojos se me iluminen de pensar que nada de lo que hice fue en vano. Deseo recordar el futuro con vigor y saber que ante el paso de los años la vida fue lo que quise que fuera y nada más, que la libertad siempre me acompañó y que estuve acompañado por quién de verdad lo quiso y me quiso. Cuando me muera, será el día que deberá ser, no antes ni después.

Hace dos meses se cerraron los ojos azules de mi madre. Se cerraron para descansar y pasear por entre sueños. Y no sé si habrá otras vidas u otros mundos, pero lo que se me ocurre decir es que esa muerte; la que acabo de sustentar, no existe. Porque si existiera todo sería muy fácil. Y no se pueden borrar las hojas de un libro, los versos de un poema no se desvanecen en el instante en que dejamos de existir, los puentes no se desploman al morir los miles de obreros que los erigieron y las palabras, las simples palabras cotidianas se nos quedan arrinconadas por ahí esperando el momento preciso para salir y decir: Como solía decir mi madre… “deje de dar salticos estando el piso plano.” Por eso y nada más que por eso me gusta estar aquí, para vencer a esa cosa rara que nos atormenta. La muerte.

Matrimonio y Mortaja del Cielo Baja



Mariela aspiró la bocanada número trece de su cigarrillo, dio un giro de trescientos sesenta grados a la colilla que aún se encendía con el paso del viento. Trataba de encontrar alguna señal que le despejara ese futuro incierto. (Estaba leyéndose el cigarrillo como le había enseñado la prima Zoila). Será una ene; se dijo. Parecía que una letra se dejaba ver clara y bien formada. Era una eme. ¿Marcos, será eme de marcos o de Miguel? (Ósea que estaba buscando su alma gemela en las cenizas del tabaco). ¿Será un matrimonio o será una muerte próxima? (Nada de lo anterior, era la eme de la marca del cigarrillo Mustang Azul que ya se estaba acabando)



No es que Mariela estuviese ansiosa ni mucho menos, simplemente al estar jugando a eso de vivir es inevitable encontrarse con alguna de estas situaciones, tan parecidas como diametralmente diferentes. El matrimonio y la Muerte.



Cuando yo tenía catorce años no pensaba ni en la una, ni en la otra. Hoy, catorce años después no quería hacerlo pero que le vamos a hacer, aquí estamos. Ahora partamos de la sabiduría popular con las siguientes dos citas:

- El matrimonio es como la muerte: pocos llegan a él convenientemente preparados.


N. Tommaseo.

- Matrimonio y Mortaja del cielo Baja.
Mi tía Marina.





Matrimonio: Casarse o no Casarse, esa es la pregunta.



Una mañana fría de marzo del 2003 (a mis 23 añitos) en plena clase de estadística, comenzamos a hacer un ejercicio con los índices de esperanza promedio de vida en los diferentes países del mundo y obviamente el resultado me alarmó.



Esperanza de vida al nacer [1]
Afganistán = 41.3
Botsuana = 51.7
Colombia = 74.3
Dinamarca = 78.6
España = 80.8
Filipinas = 67.5
Grecia = 79.9
Haití = 61.2
Islas Marshall = 62.5
Jamaica = 71.7

De los anteriores resultados quedan dos cosas claras:



Primero: Vivir en Colombia no es tan pailas como se cree, Fíjense que casi tenemos el promedio de vida que en Europa (Consuelo de tontos) y que si uno no se topa con una bala en cualquier esquina la cosa puede durar.



Segundo: Uno puede llegar a vivir 74 años y cuatro mese. Eso es mucho tiempo.
Después de un sencillo análisis e iluminado desde el más allá, Ósea desde la lámpara que descolgaba del techo, me dije a mi mismo que las personas cuerdas no se debe casar antes de los 30 años. Eso sería estar casado más de la mitad de la vida.



Hoy. Cinco años después, la cosa ha cambiado, son otras las razones que hacen que uno, lo piense, lo siga pensando y lo decida. Y para terminar citaré al Maestro Iluminado del Monte de Venus y Cercanías:



-Mira hijo. Hay un momento en la vida de todo hombre, en que tiene que sentar cabeza, entonces se la quita, corre tras su corazón y es feliz.



De todas maneras siempre hay cosas, situaciones y algunas pequeñeces a las cuales uno nunca deja de tenerle miedo, casos hipotéticos e insignificantes:



- Que la pareja ronque, hable, peleé o simplemente gire como licuadora cuando duerme, que no lo deje a uno dormir y que ni con bebidas de esas que dicen que “te dan alas” pueda mantenerse despierto el resto del día.



- Que un día sin más ni más, “le pongan los cachos” con el panadero, carnicero, jardinero o en el peor de los casos con la mejor amiga de uno.



- Que coleccione cráneos de ex esposos detrás de la puerta. ¡Huy que susto!



- ¡Que le guste el fútbol! Eso sería catastrófico, porque no podría tener las típicas peleas por el control del televisor cuando juegue el Atlético Bucaramanga contra el Cúcuta Deportivo y por el otro canal estén pasando los premios TV y Novelas, justo en la entrega donde a los actores de cualquier telenovela de tres pesos y quince implantes de silicona reciben todos premios.



- Que le pegue cacerolazos cuando uno llegue de trabajar a las tres de la mañana.



- Que diga, No Acepto y tome un bus a Cartagena con el gordo pastelero que hizo el ponqué de bodas, o más trágico si es con el gay estriptisero de la despedida de soltera.



En fin esos son los riesgos que hay que correr, y al final la respuesta la tienen ustedes, yo por el momento ya lo decidí.



Mortaja: ¿Cómo dolerá menos?






Ante la segunda parte del postulado de esta nota, es demasiado lo que hay por especular, porque nadie ha vuelto de hablar con la “pelona”, pero entrados en gastos, echémosle más leña al fuego.
Si de muertes se trata, mi favorita es morirse una mañana, por allá bien lejos en la escala de tiempo, con el pelo largo, blanco y con el cansancio de haber hecho lo que se me diera la gana. Hacer ocho días al tomar el quiz ¿Que mi tipo de muerte eres?, en el libro de las Vanidades, el resultado fue Suicidio. Cosa en la que no estoy de acuerdo. Por las siguientes razones:



- Porque soy un cobarde, y simplemente no soy capaz.

- No me tiraría de un puente porque en la caída me despeinaría, el fémur se me clavaría en el cuello y me desfiguraría. Luego no quedaría bien en la foto.


- No me amarraría una piedra en una pierna para tirarme a un lago porque no soy bueno haciendo nudos, lo tengo que aceptar, soy malo con las manualidades, nunca fui boy scout ni ninguna pendejada de esas y es muy probable que la piedra se me suelte. Además, los muertos ahogados quedan morados y entonces tendrían que aplicarme base y no quedaría bien en la foto. (Y que triste es que a uno lo pinten como travesti a la hora del entierro)

- No me inyectaría ningún veneno o sobre dosis de heroína por una sencilla razón: Le tengo pavor a las agujas. Si, ¿Es acaso eso un pecado?


- No me comería una aguja con aguardiente, porque eso no lo mata a uno, solamente lo deja ver como un pendejo ante los servicios de urgencia en cualquier hospital o clínica.

- No me dispararía en la cabeza porque como soy tan cabezón que tal que no me muera, y si me quede tonto como si me hubiera hecho una lobotomía frontal.


- No me ahorcaría de una soga porque si no soy capaz de hacer el nudo de la corbata (Tengo que confesar que mis corbatas son de cauchito de tela) Mucho menos ese nudo de ahorcado que es más estilizado y hasta bonito.

- No me tomaría un tarro de “pepas” porque eso produce gastritis, además que no es muy confiable.


- No me practicaría el Harakiri, porque no soy japonés y porque esos sables son carísimos, mejor con esa plata me compro unas cuantas docenas de hamburguesas.


La decisión está en cada uno de nosotros, los dueños de nuestro destino y quienes decidimos cuando nos vamos de este planeta, ojalá estemos preparados. Saludos y recuerden que matrimonio y Mortaja del cielo baja.




Fin; Bogotá, 4 Abril 2009.



[1] Dato Obtenido de OMS (No es un grupo de rock emo) es la Organización Mundial de la Salud; año 2006.

domingo

Soy Pitagórico y Qué.



Hoy respondí un quiz (bastante soso por cierto )que decía: ¿Que corriente filosófica antigua eres? El resultado fue Pitagórico. Y pensándolo bien, es verdad. ¿Qué se puede esperar de un Ingeniero racional, pragmático, que siempre tiene a menos de tres metros una hoja de cálculo, tabla dinámica o en su defecto una calculadora de bolsillo? ... Razones.


Aceptando pues mi condición de “Señor de los números” me puse a buscar sobre mis maestros los Pitagóricos y encontré la siguiente combinación de frases que me dispondré a re-definir y aplicar de manera contextual según mi experiencia:



Finito e infinito
Par e impar
Unidad y pluralidad
Derecha e izquierda
Macho y hembra
Reposo y movimiento
Luz y tinieblas Bien y mal.

Y qué más da. Pitágoras…¡ Sacúdete en tu cripta!



Imagen de lluvia, tras la ventana del bus.


Finito e Infinito:

- “Mire chino: O camina finito, sin dar tanta boleta o lo vamos es quebrando.” Yuldor (Care-culo) Pérez, Gaster de esquina, que controla en tráfico de productos Herbalife en el barrio de mi tia.
- “Mijo la cebolla se pica finito, bien finito, así llore usted como una niña” Mi tía Marina enseñándome a hacer huevos pericos.
- “al infinito y mas allá” Buzz lightyear.
- “¡Ay los vicios humanos! Son ellos los que contienen la prueba de nuestro amor por el infinito.” Charles Baudelaire.


Par e impar:

- “Oye primo regálame un par de frías” Costeño en día de paga.
- “Fresco Papá que ese trabajito lo sacamos en par patadas” El mecánico del taller de la esquina.
- Impar: Que no es par, si pilla el análisis. Yo.

Unidad y pluralidad:

- “¿y cuanto cuestan las zapatillas Puma[1], esas de los cuatro colores y las siete cámaras?”
- $250.000
- ¿Huy papá la Unidad, el par o la Docena?

- Pluralidad: Palabra usada y gastada por los políticos de este país. Realmente quieren decir que no les importa quién carajos vota por ellos, pero que voten.

Derecha e izquierda:

- “! Señor, por favor pare. Déjeme a la derecha o quiere que me coja un bus! Doña Clara bajándose de una buseta en el centro.
- “Y salgo a caminar, y voy buscando algo que me saque de este lugar, pero te juro nena que no voy a ver al psiquiatra, porque los cables los traigo cerca, muy cerca” La derecha.
- Derecha: Violencia, muerte, Mafia.

- “Ay mija, mire como tengo la vena várice, me tiene jodida esta pierna izquierda” Doña Clara.
- “A usted no le enseñaron que los que escriben con la izquierda, les dicen manicagados” Profesora de la edad de piedra. osea la que me enseño a leer.
- Izquierda: Violencia, muerte, Equivocados.

Macho y hembra:

- “¡Pa que se vuelva macho!. De pelo en pecho y espuma al orinar” Discurso del papá de Yuldor (Care-culo) Pérez mientras su hijo prestaba el servicio militar. Lugar de adiestramiento y perfeccionamiento de prácticas de supervivencia y otros abusos.
- “No llore, que los machos no lloran. Machito como su Papá” Don Juán, esposo de Doña Clara, consolando a su hijo por la muerte de su quinto Tamaguchi Rosado.
- “Parce pille esa hembra, me quito una turma(testículo) si no me la como (sexo) en menos de quince días (tiempo prudencial que conquista)” Ultima frase de Yuldor (Care-culo) Pérez antes de quedar eunuco.
- “ay mija, esas hembras de hoy en día que no son capaces de parir hijos” Doña Clara.

Reposo y movimiento:

-¿ Y Pedro?. Lleva diez días en la clínica de reposo. Está aprendiendo a llorar como macho.
- “Marido celoso, ni come ni duerme con reposo”. Anónimo.
- “La desigualdad es el origen de todos los movimientos locales”. Leonardo Da Vinci
- No. Quieta, cualquier movimiento en falso y la bomba que tienen en el cuello explota. Anónimo.

Luz y tinieblas:

- “¡oiga! Dígale a Luz que no sea rata, Que me entregue el cidí (disco Compacto) de cumbias peruanas (Mexcla de la tradicional cumbia con sonidos de sintetizador, al estilo ti ti ri ti ti ri ri rï ri rí ri rí) que le presté para el fiesto de quince años” Sandra Maritxa , prima de Luz y hermana de Yuldor (Care-culo) Pérez.
- “Ay mija, se fue la Luz.” Doña Clara refiriendose a un corte de energía eléctrica.
- ¡Ah qué grande es el mundo a la luz de las lámparas!
¡Y qué pequeño es a los ojos del recuerdo! Charles Baudelaire
- “Y esos jóvenes de hoy en día, que solo escuchan esa música de las tinieblas, esa música metálica” Doña Clara.
- Sinopsis de Entre Tinieblas: La trama se sitúa en un convento donde las monjas son lesbianas, sadomasoquistas, trafican y toman drogas, escriben novelas eróticas, crían un tigre en el jardín trasero e idolatran a las más pecadoras de la historia. Pedro Almodóvar; 1983.

Bien y mal:

- “haz el bien y no mires a quien” Mi tía marina cuando me pide un favor.
- “Muy bien, ahora levantemos nuestras manos en oración y depositemos nuestras ofrendas en la cesta que agrada a Dios” El Pastor…lopez.
- “Mi Nombre actual es brisa de la madrugada, mi lema es. El amor libre es un bien común” Hippie Setentero haciendo su presentación en el grupo de apoyo de narcóticos anónimos,
- “Los amigos son como los taxis, cuando hay mal tiempo no se encuentra ni uno” Dicho esquinero.
- “Menos mal” Dicho común.

Ahora bien, después de todo; las palabras están ahí para ser usadas a nuestra conveniencia, unas veces con razón y otras sin ella. No siendo más por el momento. Nos vemos en el espejo.


Fin
Bogotá, 15 Marzo 2009.


[1] PUMA AG Rudolf Dassler Sport (PUMA) es una gran empresa Alemana que fabrica ropa de deporte y calzado, la cual es falsificada en todos los Sanandresitos de Colombia, incluso creando diseños que ni ellos mismos conocen.

La princesa Mononoke y La Chinávega.

El príncipe Ashitaka[1] contagiado por la ira y el odio salió de su pueblo para ver sin odio. Esa tremenda metáfora de la relación entre los seres humanos y la naturaleza me conmovió. Y no podía ser otro que Hayao Miyazaki con su Princesa Mononoke el motor de inspiración para esta nota.

Primero debemos ubicarnos entre los límites de los municipios de Los santos y Piedecuesta, en las bravas tierras de Santander. Ese lugar que se enmarca ahora por el popularísimo Parque Nacional del Chicamocha, con su muy original sigla "Panachi". Nunca piensen que es una copia del Parque Nacional de la Cultura Agropecuaria “Panaca”. No. Panachi es un Imponente sitio para visitar y del cual todo Santandereano se debe sentir Orgulloso. Pero como dice un amigo: “Siempre hay un punto en la hoja blanca” y el punto en nuestro Panachi(Aclaro que puede llegar a ser media hoja) Se llama: Hugo Eliodoro Aguilar, Personaje corrupto que no merece más que éstas escuálidas palabras y fin del comentario. Allí, si se mira hacia la mesa de los santos, usted podrá ver una estepa dura de arbustos que se aferran a la vida en medio de roca y nada más. Bajando hacia el cañón y decorando la falda de la mesa, un puñado de casas de bloque y tejas de zinc se ven difuminadas; como si hubieran sido puestas a propósito para componer las fotos de los visitantes al parque. Casi nadie sabe, pero hace más de una década por esa falda dura y seca corría una corriente de agua cristalina y fresca, era la quebrada La Chinávega.

Pescadero Abril de 1986:

- ¿Y a donde vamos?
- Al rio.
- ¿Y que llevamos?
- Nada, solo unas mandarinas, un trozo de carne para asar y la pantaloneta.
- ¡No! Mejor Vamos a la Chinávega.

Pescadero Enero de 1998:

- ¿Vamos a la Chinávega?
- Lo siento primo, esa quebrada la secaron. Hace unos años hicieron una represa en la mesa, para que los de arriba pudieran hacer sky náutico, y para que sus casitas enmarcaran un lago y no un caño, así las fotos que saquen desde las puertas se verán más bonitas.
- Pero primo, también esa agua sirve para llevar agua a los habitantes de las veredas de la falda.
- Si. Eso dicen.



Uno pudiera pensar que cuando no hay dolientes, es porque no hay muerto. Idea absurda pero muy común en estas tierras. De todas maneras ese recuerdo de niño, con peces entre mis dedos y sombras de hojas sobre el agua moviéndose, no se repitió y solo hoy; veinte años después me doy cuenta de eso. Tal vez la imagen de lady Eboshi
[2] quitándole la cabeza al espíritu del Bosque me hizo traer ese recuerdo. De pronto es el hecho de haber nombrado este blog con el nombre de la Chinávega, siento éste acto inconsciente de desagravio a esa quebrada muerta que nunca se lloró. Porque no tenía más dolientes que unos cuantos pastores de cabras.

Hace dos meses fui a Panachi y me tomé unas cuantas fotos con las cabras. Le busqué parecido a las estatuas del monumento a la Santandereanidad con los integrantes de la familia, encontrándolos a todos. Vi el avestruz de lejos y me pregunté si en la escuela me habían engañado diciéndome que el avestruz era un animal foráneo. El paseo por helicóptero creó en mí la necesidad de ahorrar. El raspao estaba delicioso y nada más refrescante para ese sol canicular del cual nadie se escapa, simplemente porque no hay donde. Y el rostro maravillado de la gente que perdía su mirada en la inmensidad del cañón me gustó y mucho. El Teleférico que une el parque con la mesa de los santos no lo habían inaugurado pero se veía que iba por buen camino.

La próxima vez que vaya a Panachi, me subiré al teleférico, al helicóptero, patinaré en el hielo como si estuviera en el polo norte, me fijaré donde quedaba la cuenca de la quebrada La Chinávega, y quien quita que desde el cielo se pueda ver el esqueleto de una quebrada muerta.

Fin

Bogotá 8 de marzo 2009.


[1] La Princesa Monoke; Film de Animación del Director Hayao Miyazaki.
[2] La Princesa Monoke; Film de Animación del Director Hayao Miyazaki

martes

El Maestro Iluminado

"Sin querer encendí el sol"


-Maestro Iluminado del monte de Venus y cernanías ¿Qué debo hacer?

-Mira hijo. Hay un momento en la vida de todo hombre, en que tiene que sentar cabeza, entonces se la quita, corre tras su corazón y es feliz.

- Gracias Maestro, pero no comprendo.

- No importa, mañana tampoco entenderás, tal vez dentro de diez años. Ahora sal de aquí, pon el billete en la urna sobre la mesa y deja que entre el siguiente. Que el egoísmo es una de las más divinas adicciones.

-De todas maneras le agradezco Maestro. Me consuela saber que por el momento no debo pensar y que en diez años entenderé.

El hombre sale de la habitación, cruza la calle y se pierde en medio del tumulto de gente.

Fin

lunes

Aché Pa Tí

La verdad es que no me acuerdo del día en que nací, ni en donde estaba, ni con quién.Pero de lo que si me acuerdo es que ayer me dejó el bus.Aunque según un estudio histórico retrospectivo logre definir lo siguiente:Yo nací un lunes veinticinco de agosto de 1980 a eso de la una de la tarde; soy de signo virgo con ascentende sagitario y la luna en acuario. Soy de una pequeña ciudad metida entre montañas: Bucaramanga, Santander, Colombia; Suramerica...(maldita discriminación geográfica, ¿Acaso no somos americanos?). El mismo día en que nací, mamá aún bajo el efecto de la anestesia creyó que en medio de la noche una bruja aterradora me iba a secuestrar (Pobre bruja, que encartada se hubiera metido); así que a la mañana siguiente me llevaron a bautizar, y como no tenía nombre aún , terminé llamandome igual que el médico: Víctor. el Hugo si fue por pura sonoridad.En casa y bajo el cuidado de tres madres y un padre, aprendí a caminar, a mal hablar y a criticar. Luego años después ya en el Liceo San Carlos de Borromeo aprendí a leer y escribir mis primeros garabatos, desafortunadamente el primer papel que usé fue la pared frontal del salón, cosa que no le agradó a mi profesora Rosita, hecho que me representó la posterior expulsión del liceo. Así continué hasta el año 2005, cuando por fin me gradué, después de 18 años entre aulas, clases y fotocopias de libros.Desde febrero del 2006 estoy viviendo en bogotá, la capital de Colombia, ya me acostumbré, al frío, a las inflamaciones de amigdalas y a la gripa de seis meses, a comprar en san Victorino y a fumar y a dejar de fumar como puta presa. No siendo mas por el momento; ahí se leen.